Entrevista a Pamela Zapata

Desde su llegada a la UTA en el 2008, ha trabajado para potenciar su línea de investigación. Comenzó adjudicándose proyectos internos de la UTA y publicando sus resultados, continúo perfeccionándose al más alto nivel y estableciendo redes de colaboración de clase mundial, enfocando su productividad científica en revistas de reconocido prestigio (Q1). Hoy es una de las exitosas investigadoras jóvenes de la UTA.

Nos referimos a la Dra. Pamela Zapata Sepúlveda, académica de la Escuela de Psicología y Filosofía de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de la Universidad de Tarapacá.

Entre sus desafíos estaba la adjudicación de un proyecto Fondecyt para lo cual se preparó sistemáticamente, direccionó sus esfuerzos de acuerdo a los requerimientos de los grupos de estudio de Fondecyt y enfocó su línea de investigación hacía de temas de interés e impacto regional.

Su meta se cumplió en el último concurso Fondecyt Regular 2016, uno de los más competitivos de los últimos años, adjudicándose un proyecto que busca estudiar a través del juego en el recreo y las actividades cotidianas en la sala de clases, las relaciones entre niños y niñas hijos de inmigrantes con los niños ariqueños.

Para conocer el camino que ha seguido para conseguir sus logros nos acercamos a conversar con ella. Como Uds. podrán apreciar la conversación fue larga, pero nos permitió distinguir como Pamela se fue formando en el mundo de la Investigación Científica, los hechos que como ella misma define la llevaron a «romper el silencio académico» y que significaron un antes y un después en su vida como investigadora.

¿Pamela, cuál es tu área de investigación?

«Mi área de investigación es el estudio de fenómenos nacionales y locales vinculados a la violencia en sus distintas expresiones, a través de metodologías cualitativas desde un enfoque social crítico post colonial y postmoderno».

¿Específicamente en que línea te has formado en los últimos años?

«En particular me he formado durante los últimos años en la línea de la Autoetnografía interpretativa que se ha formulado a partir de las influencias desde la psicología, la sociología, los estudios culturales, la antropología, los estudios de género, de «raza» y de clase, los estudios de performance, literatura y comunicación».

¿Buscas algún fin en particular?

«Mi línea de investigación busca como fin último promover la reflexión y el pensamiento crítico en espacios académicos y producir transformación social en la esfera pública».

¿Y en estos momentos que temáticas son las que estás desarrollando?

«En estos momentos me encuentro dedicada al estudio de las experiencias de vida cotidiana escolar de los niños y niñas hijos(as) de inmigrantes latinoamericanos en las escuelas de Arica, desde un enfoque integrador que tensiona lo nacional, con lo local, y el «otro» hijo de extranjero latinoamericano, en el espacio fronterizo en que nos encontramos.

Al mismo tiempo, me encuentro dedicada al estudio del rol y de las experiencias de vida cotidiana académica de mujeres investigadoras en estos tiempos, desde un enfoque globalizado, pero al mismo tiempo relevando las particularidades culturales, generacionales y de género que influyen en las estructuras de poder y que operan en las vivencias, experiencias y el desempeño de mujeres que realizan investigación cualitativa en cinco países (Chile regional y capital, India, México, Australia y España)».

Sin duda la investigación cualitativa ha sido para ti la base de tus proyectos de investigación. ¿Nos puedes explicar en qué consiste este tipo de investigación?

«La investigación cualitativa comprende una serie de metodologías, que siguen diferentes tradiciones y que se podrían diferenciar según el momento desde el que se sitúa el investigador, que se relacionará a su proximidad o distancia con las metodologías de tipo cuantitativas.

No existe una definición única sobre estas metodologías, pero al mismo tiempo podría decir que se trata de formas de entender y explicar el mundo y las relaciones e interacciones que ocurren en él, a partir de estrategias metodológicas multi-método por naturaleza que localizan al observador en el mundo. En un mundo en el que las realidades son múltiples y no estáticas, difícilmente reproducibles, se utilizan procedimientos inductivos para el estudio de temáticas emergentes en su contexto».

¿Qué es lo que caracteriza al proceso de investigación cualitativa?

«En la investigación cualitativa las hipótesis son supuestos de investigación y el proceso de la investigación es circular, lo que nos obliga muchas veces a replantear nuestros objetivos iniciales o bien a volver al marco teórico una vez realizado el trabajo de campo. En este tipo de metodologías, se parte del reconocimiento de experto de las personas que son investigadas, y se relevan momentos significativos en la investigación o epifanías que conducen a elegir un tema por sobre otro y la incorporación de las notas de campo dentro del material a analizar.

El proceso investigativo, incluye las voces de los participantes y todo el material que pueda llevarnos a comprender en complejidad el fenómeno que estudiamos, las reflexiones y la voz del investigador. El análisis y la sistematización de la información recogida en la fase de trabajo de campo, así como el trabajo de escritura académica y la producción de papers forman parte del último momento de estas metodologías, y nos permiten visibilizar y poner palabras a voces que muchas veces son silenciadas. Así como realizar sugerencias a las distintas instancias en las que se pueda aportar información que pueda mejorar las condiciones de vida de las personas que son investigadas. Todas estas fases son importantes por igual en un proyecto de investigación cualitativo».

¿Qué tipos de problemáticas se pueden enfrentar con esta metodología?

«Problemáticas emergentes, acerca de lo no dicho, problemas sociales particulares en donde la experiencia y las valoraciones de los expertos (participantes), no haya sido estudiada y sea necesario construir el conocimiento a partir de ellos para entender cómo son sus dinámicas de interacción, cómo se forjan sus relaciones interpersonales, y cómo entienden y significan lo que nos interesa estudiar. Hoy en día desde las metodologías que utilizo en estas distintas formas de entender la realidad y la investigación, el ser humano se concibe como un ser individual universal cuyas experiencias no se pueden seccionar o aislar entre si, aunque para muchos investigadores sociales esto es posible».

En varios de tus artículos científicos invitas a pensar y reflexionar sobre diversas temáticas de naturaleza social. En este contexto, ¿cuáles son los temas que más te apasionan?

«En una sociedad del conocimiento fuertemente influenciada por el colonialismo, a través del predominio de lo «blanco» a nivel mundial y lo «capitalino» a nivel nacional, mi interés está en relevar voces locales regionales y fronterizas como foco central de la investigación, sin intentar hacer una copia de lo que realizan académicos de las grandes universidades del país y del mundo, sino actualizando enfoques y creando nuevas perspectivas de investigación conectadas desde mi voz situada en mi contexto local y universal a partir de las múltiples experiencias de cruce de culturas que he experimentado en mi vida académica y personal.

Esto, con pertinencia local, entendiendo la investigación desde el reconocimiento de la riqueza de nuestra cultura y considerando aspectos históricos, políticos, sociales, culturales y económicos en cada estudio. En este sentido me apasiona investigar acerca de lo que no se dice pero que se actúa, lo invisible pero sentido y experimentado y que está detrás de nuestras acciones, concepciones, creencias, aspectos identitarios y formas de entender la vida y vivirla, sin que necesariamente seamos conscientes de ello. Dicho en otras palabras, poner color a la investigación desde una perspectiva descolonizada, y cuestionar qué tanto de esto nos queda, qué tanto hemos adquirido de nuestras experiencias educativas a lo largo de la vida y cuánto de esto está inscrito en nuestras biografías como hijos de una historia particularmente marcada por sucesos históricos, políticos, culturales y económicos relevantes en nuestro país y en este espacio de zona fronteriza».

También hemos observado que muchos de los títulos de tus artículos tratan de enfatizar lo anterior y están redactados de manera de provocar una reflexión, ¿por qué?

«La investigación que realizo se enmarca dentro de la línea de la autoetnografía interpretativa que se sitúa en el octavo y último momento de la Investigación cualitativa. Esta metodología, ha sido parte de mi formación post doctoral con el sociólogo norteamericano, profesor emérito Norman K. Denzin, Director del International Institute of Qualitative Inquiry [IIQI], adscrito al College of Media de la University of Illinois at Urbana – Champaign. Estas metodologías buscan evocar recuerdos y experiencias de vida propias del lector o la audiencia, provocar la reflexión, el pensamiento y la conexión con estas experiencias, en definitiva, humanizar las ciencias sociales a través de textos experimentales o performativos críticos».

«Rompiendo mi silencio académico para empezar de nuevo: el sentido del porque estoy aquí….». Nos podrías explicar que reflexión buscabas hacer con este sugerente título en uno de tus artículos.

«Este trabajo marca un antes y un después en mi carrera investigativa y pienso que en mi vida también. Recuerdo que lo escribí en la primera estancia post doctoral que realicé en el IIQI el año 2011, y la pregunta a la base que me hizo el profesor Denzin en aquel entonces fue: ¿dónde estás tu en tu trabajo con los ex presos políticos chilenos?

Esto marcó un antes y después en mi forma de vincularme con mis investigaciones. Hasta ese momento, estudiaba el trauma de la violencia política en las víctimas chilenas sintiéndome siempre ajena a lo que había sucedido. Por ejemplo, no tenía padres o familiares cercanos sobrevivientes a estos hechos, y mi tesis doctoral desde donde surge este trabajo y que realicé en la Universidad de Salamanca, se había basado en una investigación cualitativa en la que había entrevistado a 60 víctimas chilenas desde Arica y Castro durante cinco meses el año 2005.

Antes del manuscrito al que hacemos referencia, seguí una lógica metodológica que se reconoce como cualitativa en Latinoamérica y España incluso hoy en día, pero que identifico más próxima a los métodos mixtos e incluso de tipo cuantitativos. En este sentido, mi asistencia a Urbana-Champaign significó un punto de no retorno desde que fuese invitada al desafío de incorporar mi biografía y mi voz en primera persona como investigadora para el entendimiento y el estudio en profundidad de trauma y pérdida en el primer período de post doc, y los procesos migratorios y las vidas de mujeres en la academia en la actualidad. Así, el campo de conocimientos se amplió y pasé de lo superficial a lo profundo rompiendo mi silencio académico para empezar de nuevo».

Es decir, este artículo es el inicio de una nueva etapa en tu carrera…pero explícanos ¿cómo surgió esta transformación para romper efectivamente el silencio académico?

«El trabajo de análisis se había centrado en los discursos de los participantes, con el uso de análisis de contenido temático y la herramienta informática QSR NVIVO8. Hasta ese momento, los hallazgos investigativos se centraron en aquellos más de 20.000 párrafos que codifiqué en más de 1700 categorías temáticas, los que fueron analizados con la prueba de χ² cuadrado de Pearson y análisis clusters.

En todo este tiempo, olvidé mi voz como espectadora de los hechos y experiencias que había recogido en mi trabajo de campo. Sin embargo, en este tiempo pude por ejemplo, ser testigo del simulacro de fusilamiento cuando un sobreviviente, mientras me invitaba a compartir un café y una fruta en el living de su casa en Valdivia, me contaba en detalle, la difícil y traumática experiencia que vivió cuando creyó que estaba muerto, tras sentir el sonido de balas y de cuerpos que caían abruptamente al suelo. Estos dramáticos hechos ocurrían mientras le mantenían encapuchado hasta que un militar le grita que corra rápido mientras seguía oyendo disparos al aire y el señor que entrevistaba sentía que había sido blanco de esos disparos. «Sentí que estaba muerto. No sentía mi cuerpo. No se cómo corrí y corrí hasta llegar a la casa de mi mamá, ella vivía en una casa de madera que tenía una ventana que daba a una pieza y yo llegué allí, levanté el marco de la ventana y caí hacia adentro. Me encontraba todo mojado».

En aquel período, mi investigación se inscribía en el momento 3 de la investigación cualitativa según lo señalan Denzin y Lincohn, en sus distintos manuales de metodologías cualitativas, y mi voz quedó ausente de todo análisis, así como el impacto de estas experiencias que iba incorporando como nuevos conocimientos en mi vida». Pensar en escribir sobre sus miradas, silencios y relatos, no estaba dentro de mi formación académica en aquel entonces. AL mismo tiempo, una parte de mi empatizaba con sus vivencias y podía visualizarlas en frente de mi.

¿Y después de algunos años de este giro en tu carrera, cuál ha sido la mirada que hay desde tu disciplina? Hay más éxito de este estilo en EE.UU o en el mundo latino.

«Este giro en mi carrera, no se realiza mayormente en contextos de habla hispana, pues como indico anteriormente, la investigación cualitativa se basa en momentos anteriores al actual. Al mismo tiempo visibiliza mi trabajo en audiencias de clase mundial y en comunidades que me invitan a publicar papers y capítulos de libro sobre estas metodologías y que reconocen mi trabajo a nivel de experta en Latinoamérica. Pero como una paradoja, en el ejercicio de enviar papers, envío de vez en cuando mis trabajos en español, esperando que estos sean rechazados, lo que hago individual y colectivamente con colaboradores con los que escribimos algunos trabajos que surgen del ICQI con la intención de recibir la retroalimentación que nos remite al momento 3 o 4 de la Investigación cualitativa. Es así como a excepción de mi capítulo en el libro Racismo en Chile, la piel como marca de la inmigración, editado por la Profesora María Emilia Tijoux de la Universidad de Chile (disponible para su consulta en la biblioteca de nuestra Universidad), me veo en la necesidad de enviar nuestros trabajos en inglés, los que suelen ser muy bien recepcionados en los principales journals de investigación cualitativa del mundo. Así mismo, mantengo una línea individual que valoro de producción propia como es el caso de este paper y algunos capítulos de libros».

Siguiendo con los títulos diferentes: «Al final del túnel, hay que ver la luz moviéndose desde un lugar oscuro en el pasado a un presente brillante y esperanzador», ¿Qué tema está tras de este motivador título?

«Este trabajo fue el tercero que escribí en mi primer post doc denominado de trauma y pérdida a memoria y reparación en supervivientes chilenos de violencia de estado (1973-1990). En este ensayo, lo que planteo es que los procesos de trauma y pérdida causados por la violencia política continúan estando presentes en nuestra sociedad y dependiendo de la severidad de las experiencias de represión política de cada superviviente, podemos ver estas heridas como algo estático hacia el pasado, como trizaduras más o menos profundas de vidas que nunca volverán a ser como antes de las experiencias de violencia y privación de libertad vividas, o bien se puede abordar el trauma y estas experiencias como procesos continuos que se perpetúan en el tiempo y se reactivan o no, dependiendo de cómo los gobiernos y la sociedad abordan las injusticias como la impunidad tan presente en Chile con los torturadores, o los líderes políticos vinculados a los hechos, y dependiendo de si se realicen o no acciones reparatorias que puedan tener un impacto positivo en las vidas de estas personas y de la sociedad chilena en general.

Entendiendo que las nuevas experiencias deben ser sensibles con el sufrimiento individual y social, y que es posible participar de medidas reparatorias pertinentes a las distintas realidades regionales o en la capital, que nos permitan incorporar esta parte de la historia en la vida de los chilenos en base al respeto, la tolerancia y el perdón, instándonos a pensar cuál es nuestro rol y el de las nuevas generaciones en el apoyo a una sociedad más justa que incorpore una cultura que promueva el bienestar de los supervivientes a estas experiencias.

Estas problemáticas pasan por el respeto, la aceptación, el reconocimiento, la tolerancia al hablar de la violencia de estado que ocurrió en Chile durante el período de dictadura militar de Augusto Pinochet. En el caso del paper, esta es una invitación a conectar al lector con el sentir de las víctimas a 40 años del golpe y al mismo tiempo comprende una invitación a conectar nuestras propias experiencias y las de nuestros familiares en relación a lo que nos ocurrió como país. En esto, nadie quedó ajeno a lo ocurrido. Aunque muchos piensen que si. Vivimos aún en un país en el que se cuenta la historia de Chile entre 1973 y 1990 como historias totalmente distintas, dependiendo del lugar en el que se encuentren y se encuentren sus familias, y entonces podemos contribuir a ignorar o no interesarnos por lo que sufrió una parte importante de la población chilena y con ello pasar a llevar la herida o hacer aún más daño. Por el contrario, podemos promover la reflexión sobre lo que nos pasó como país y lo que podemos hacer hoy en nuestro caso en y desde la academia. Esto, desde una perspectiva que nos inste a reconocer nuestras prácticas, concepciones y acciones en nuestra sociedad fuertemente influenciada por la dictadura militar, y a preguntarnos cómo podemos hacer pequeños y grandes cambios desde nuestro rol en la sociedad».

¿Cómo podemos integrar lo que nos ocurrió como sociedad y no verlo con rechazo, desconocimiento o malestar? ¿Es posible construir una sociedad que reconozca e integre lo que muchas personas vivieron en época de dictadura?

«Pienso que sí. ¿Es posible, promover una cultura de respeto, consideración y perdón y disminuir las polarizaciones que se forman cuando estamos en períodos eleccionarios en tiempos democráticos y que no están ajenas incluso en algunos casos a la esfera académica?. Parece sencillo y dependiente exclusivamente de la voluntad de cada uno, pero es un trabajo que aún no logramos, y que se ve tensionado por las ganas de querer olvidar y de basar nuestras decisiones y conductas en temores y fantasmas heredados. Lo que lamentablemente trae consigo formas emergentes de reactivación del trauma y de violencia para sus supervivientes. Este paper es una invitación a re pensar nuestras ideas y las formas de afrontar un pasado que nos involucra a todos y que a excepción de los 40 años del golpe, no se ha abordado con el cuidado, respeto y especial delicadeza que requiere».

Cambiando de tema, vamos al plano regional, nos puedes comentar sobre tu línea de investigación respecto a migrantes y cuáles son tus desafíos en este ámbito.

«Esta línea surge hace tres años cuando inicio el segundo post doctorado que denominé Frontera, integración y políticas públicas en la Macro región centro sur andina, y que definí pensando en el rol que quería desarrollar como académica de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de la Universidad de Tarapacá. Así tomé la decisión de dar cierre a la línea de trabajo investigativo en ex presos políticos chilenos y los efectos emocionales, afectivos y sociales de sus experiencias en cautiverio a más de 3 décadas de ocurridos los hechos, y definí un plan de acciones que afortunadamente se han ido desarrollando en su conjunto en el último tiempo».

¿Cuál fue tu plan para potenciar esta línea y que resultados has obtenido?

«Este plan incluye desde la publicación de ensayos y artículos en revistas Isi, Scopus y Scielo, en la línea de discusión en investigación y la visibilización de mi trabajo en comunidades académicas de clase mundial, la elaboración del electivo de formación profesional sobre investigación cualitativa social crítica en frontera para estudiantes del pregrado de la carrera de psicología, en el que además de enseñar formas de investigar, realizamos una serie de aproximaciones a la realidad fronteriza con los inmigrantes que llegan por el terminal internacional a la ciudad, la elaboración y adjudicación este año del proyecto: Interacciones y Relaciones Sociales entre niños inmigrantes y niños chilenos dentro de escuelas en Arica: construcción de hábitos en la cotidianeidad de la vida escolar, financiado por el Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología (FONDECYT REGULAR N° 1160869) del cual soy investigadora principal, así como el proyecto: Hermanos en los valles y quebradas altoandinas; cholos, paisanos, negros e indios en la urbe. Formas de estigmatización étnico-racial y prácticas de integración socioculturales de estudiantes migrantes en las escuelas de la Región de Arica y Parinacota (FONDECYT REGULAR Nº 1160976). Este segundo proyecto es liderado por el profesor Carlos Mondaca y participo como Co investigadora. Así como el proyecto de diplomado en integración fronteriza y políticas sociales que trata de un proyecto académico que realizamos en conjunto con la Universidad Privada de Tacna y la ONG CORFAL.

Todos estos proyectos forman parte de mi línea de investigación que busca articular acciones investigativas a distintos niveles, pero conectadas en cuanto a los estudios de frontera, integración y políticas públicas con pertinencia regional y desde la Universidad de Tarapacá».

Ahondemos en el tema de la adjudicación de un proyecto Fondeyt Regular, nos puedes contar ¿cuál fue el camino recorrido para llegar a este logro?

«Inicialmente comencé por consultar en la web de conicyt qué requisitos se requerían para postular. Así llegué a la tabla de puntajes según tipo de publicaciones y aunque el año pasado postulé y obtuve el puntaje máximo por mi curriculum, desde el año pasado a este año fortalecí mi productividad considerando lo que el grupo de estudios valora para este concurso. En mi caso, el grupo de estudios de sociología.

Mirando hacia atrás, mi formación de doctorado y de post doctorado en una universidad de clase mundial y número uno en el mundo en las metodologías que desarrollo y trabajar con el apoyo de mi mentor norteamericano, ha sido sin duda un desarrollo específico en una línea que me ha obligado a pensar mi labor investigativa con los pies puestos en nuestras múltiples realidades en Arica e identificando los temas y las problemáticas que realmente requieren ser investigados con urgencia en la región y que además de la calidad de la propuesta y los antecedentes curriculares, ha sido valorado positivamente por los tres evaluadores que puntuaron mi proyecto».

¿Qué tema aborda y cómo surgió la idea de tu proyecto Fondecyt?

«Desde 2010 a 2012 un grupo de estudiantes y compañeros de trabajo de la FACSOJUR desarrollamos un hermoso proyecto de apoyo a población migrante a través del Centro de Investigación e Intervención Psicosocial de la UTA. En este proyecto, ayudamos a muchas personas inmigrantes a insertarse en el sector laboral en la ciudad, entregamos información sobre sus derechos y sobre cómo ellos podían matricular a sus niños en las escuelas, realizamos campañas de sensibilización en el programa Hilando con Hilda, en la radio Capíssima, también en la radio de la Universidad, y en calles principales de la ciudad. También realizamos talleres en las escuelas a niños de cursos con mayor matrícula de niños y niñas hijos de extranjeros. La experiencia fue muy enriquecedora para todos, al mismo tiempo, en ese período detectamos una serie de dificultades a las que se enfrentaban los inmigrantes en nuestra región y las particularidades que les caracterizaban como el uso de la ley de los 7 días y el carácter mayoritariamente transitorio de sus estancias en la ciudad por motivos laborales asociado a mayor vulnerabilidad en sus vidas y la de sus hijos. En esto, las dificultades para ingresar a los niños a algunas escuelas, traducidas en la no disponibilidad de matriculas para ellos, o bien el trato que recibían los niños por parte de sus pares o sus profesores, fueron repetitivos y reflejaban prácticas racistas y discriminatorias hacia niños hijos de peruanos, bolivianos y colombianos en el período en que duró el proyecto..

Surge así este proyecto, que busca estudiar a través del juego en el recreo y las actividades cotidianas en la sala de clases, las interacciones, relaciones y con ello la conformación del habitus entre niños y niñas hijos de inmigrantes con los niños ariqueños considerando en estos últimos el carácter multicultural de lo ariqueño y lo chileno a través de las formas de verse y de vernos en la región».

Sin duda el proyecto es de claro interés regional. ¿Que se espera obtener y cuál debiera ser el camino a seguir para enfrentar desde el punto de vista de las políticas públicas la problemática planteada?

«Este proyecto es muy relevante en cuanto no existen políticas públicas nacionales en materia de respeto e inclusión multicultural en educación escolar. De acuerdo a esto, buscaremos mediante los objetivos de la investigación relevar información que nos permita hacer propuestas a las escuelas y a las distintas instancias gubernamentales vinculadas a la educación».

¿Qué sugerencia o recomendación daría Ud. a otros investigadores que están siguiendo su rumbo y buscando adjudicarse un proyecto Fondecyt Regular? ¿hay receta?

«No me considero una experta en el tema, pero creo tener una clara visión de la situación. En este mundo académico con exigencias de productividad que no son exclusivas de nuestra universidad, y tampoco de nuestro gobierno, que son de exigencia mundial, entiendo que debemos visualizarnos en el campo UTA y tomar decisiones estratégicas para perfilar una carrera a largo plazo focalizando los esfuerzos y las energías a lo que realmente nos permitirá lograr objetivos tan competitivos como la obtención de un proyecto Fondecyt Regular en estos tiempos.

Para mí, el que mi proyecto haya sido adjudicado en 2016 es un reconocimiento a las decisiones y esfuerzos que he tomado y realizado teniendo que viajar mucho para asistir a eventos internacionales de mi especialidad y ser miembro de las dos comunidades académicas globales en las que participo, me refiero al grupo del International Congress of Qualitative Inquiry en los Estados Unidos y al grupo Contemporary Ethnographies Across Disciplines en Nueva Zelanda y países del sur del mundo. En estos grupos participo activamente de la discusión de los avances metodológicos en la línea de mi especialidad, y sin duda ha significado un trabajo colaborativo conectado a académicos de distintos países del globo.

Entiendo que no seguir una carrera investigativa en estos tiempos sobretodo para académicos jóvenes, implica una limitación importante a la hora de obtener la adjudicación de un proyecto Fondecyt Regular, que se conciben como un reconocimiento a la trayectoria investigativa de un académico. A esto, se suma como dificultad la alta competitividad que existe para estos concursos, el centralismo predominante a la hora de las postulaciones y también de las adjudicaciones, pertenecer a una universidad regional y no contar con la titularidad o un contrato permanente producto del reconocimiento de la propia universidad a sus académicos productivos.

Pero en mi caso, esto ha sido posible, a pesar de todas las limitaciones que describo en el párrafo anterior. Para mi ha sido un reconocimiento que valoro como el esfuerzo y la visión que he tenido, apoyada por las autoridades máximas de nuestra institución y también por los colegas de mi unidad en psicología, que han permitido que me especialice en un área del conocimiento que creo es escasamente estudiado en el norte y que requieren de nosotros para su abordaje.

Sumado a lo anterior, considero que mis cuestionamientos constantes antes de elaborar la propuesta permitieron orientar mis intereses investigativos en un proyecto de relevancia para CONICYT: ¿qué me interesa estudiar? y ¿qué es lo que podemos investigar exclusivamente en nuestra región?. ¿Cómo puedo hacer para investigar lo que no se puede investigar desde Santiago, relevando las particularidades de nuestra región como espacio de movilidad e intercambio entre Chile, Perú y Bolivia?. ¿Qué tipo de investigaciones pueden ser valoradas como prioritarias para el grupo de estudio que evaluará mi trabajo y que no se puedan realizar en otros grupos de investigación con mayor «reconocimiento nacional» desde Santiago?.

Por último, conformar equipos con los mejores investigadores y con experiencia de otros proyectos Fondecyt en el tema de estudio. En mi proyecto, los coinvestigadores María Emilia Tijoux (U. De Chile), y Carlos Mondaca (UTA), así como Norman Denzin como asesor metodológico del proyecto», y hoy que nos encontramos iniciando el soñado trabajo de campo, ha sido clave la incorporación del personal técnico de apoyo al proyecto, me refiero a Dina Conde (UTA), Matías Jaramillo (U. De Chile), y el tesista de postgrado Victor Jiménez (UTA).

Por último, ¿crees tú que en ciencias también el problema de género es un tema a analizar?

«Definitivamente sí. A veces he sentido que hacer una carrera de investigación me sitúa en una categoría «inexistente» e «inubicable» dentro del rol que se espera para una mujer «joven» en la academia. A veces siento que las mujeres debemos trabajar el doble para poder ser validadas y tener un espacio de respeto frente a la trayectoria de otros investigadores o de científicos de otras disciplinas. Mucho tiempo oí ser una promesa. Pero creo que es posible y en nuestra institución una parte importante incluidos los rectores han tenido políticas que apoyan la carrera investigativa de sus académicos con independencia del género. Esto, aunque vivimos en una sociedad aún machista por parte de hombres y también de algunas mujeres a la cual pertenece nuestra sociedad académica, lo que se convierte en un problema cuando personas machistas están vinculados al poder y hacen mal uso de este, pero al mismo tiempo, este tipo de acciones son un fuerte incentivo para desarrollar una carrera soñada, volar y dar pequeños saltos locales, nacionales e internacionales mirando aún con sorpresa este tipo de actitudes, los que a su vez motiva a otras mujeres a sacar la voz en la academia.

«Definitivamente sí. A veces he sentido que hacer una carrera de investigación me Por otro lado, hay grandes avances, como contar actualmente con una decana mujer en FACSOJUR como la Dra. Jenniffer Peralta, y así como ella, siempre hay un grupo de académicos no machistas que valora el rol de las mujeres en la academia, con quienes me relaciono y establezco constantemente relaciones de colaboración y son también fuente de inspiración para mi trabajo y un apoyo importante para haber terminado con éxito mi segundo post doc auspiciado por las dos últimas rectorías de nuestra universidad y el convenio de desempeño UTA-Mineduc».

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